
Veamos, estoy escribiendo aquí sin ningún tipo de inspiración. Ultimamente parece que andamos mal de imaginación. Días normales, vida aburrida. Una y otra y otra y otra vez siempre lo mismo...¿caeré en la rutina? ya lo que antes podía considerar como un desastre de noticias, de tantas que he recibido ya llegas a tomarlo como un hábito. Hay quien dice que la rutina es buena...pero francamente, quienes lo dicen son estúpidos.
Aish...¿por qué en Marzo nuestras hormonas se disparan? es como si estuviesemos en celo, nuestro particular ciclo de sexo desenfrenado lujuria y estupideces son parar.Todos acaban con pareja...y yo aquí, sin comerme un rosco. Bah, a veces dejo de ser una auténtica bastarda y saco a relucir mi corazón (sí, aquí una servidora tiene corazón. Cuando no se está montando una orgía con la razón y la lujuria, viene a joderme un rato)Pero bueno, al fin y al cabo somos humanos y hasta a mí me tiene que tocar la dichosa vena sensible del carajo.
Bien, soy persona. Una rara persona. Pero a veces me pregunto...¿por qué soy rara?Para los que a algunos les parezca estravagante para otros debe de ser lo más normal del mundo. Puede que a veces trate a la gente con actitud fría, distante o a veces, incluso cruel. Pero en el fondo y puede que en el fondo fondo, muy fondo)no soy así. Vaya...fíjate como se ha desarrollado esto, de hablar de Marzo hemos terminado hablando de mi...qué carajo; puede que sea un poco egocéntrica también.
Dicen que todas las personas tienen diferentes facetas. Y verdaderamente creo que en eso creo en cuanto a lo que la gente y sus teorías se refiere.
¿Cuántas facetas tienes tú?
Yo perfectamente te puedo decir las mías. Tanto las buenas,como las malas. Sólo tienes que conocerme y te darás perfecta cuenta de cómo soy. En realidad, no es díficil, pero tampoco fácil. Es...un punto intermedio.
Puntos intermedios...qué condenados que son. Siempre te dejan con dos opciones...y debes escoger una de ellas.Hay quien tiene suerte y escoge la buena. Luego están las personas como yo que esconden las malas siempre o casi siempre.
Y a todo esto...¿yo era la que no tenía inspiración? Pues para no tenerla me está saliendo cada desvarío que me sorprende hasta a mí misma (cosa que no es muy normal últimamente). Sí, porque en realidad...¿que son exactamente los desvaríos? Son actos y pensamientos que hacemos que nos sale desde el interior de nosotros mismos sin importarnos agentes externos. Cosas que decimos que nos sale de la punta de la nariz (o de otros sitios, yo ahí ya no me meto) y punto.
Ay, qué dolor de cabeza me está entrando...